lunes, 13 de diciembre de 2010

Caos Delicioso IV


Levantar un ancla oxidada por las naves, levantarla en alto, arriba, donde las nubes piden permiso para orinar; por las naves, oxidada por las naves que oxidan anclas y estrellas, que oxidan mundos con la prepotencia del agua, que es como una ninfa-sátiro, que es una ninfa-sátiro tan perversa como las sirenas que degustan las anclas de los marinos condenados. Levantarla y cantar las canciones del hollín y de lo antiguo y de lo otro y de lo sepultado por la piel del océano, ese viejo verde que sigue tan joven como el mundo y como este ancla que levanto como una copa...   

2 comentarios:

Manco Cretino dijo...

Pucha con ese vejete. ¿De dónde saca vigor teniento tantos años? Jamás se cansa de toquetear barcas, despacito y como quién no quiere la cosa.
Titango: fucksimílese; ya está la 15a. entrega en http://revistadeacaydealla.blogspot.com/

José A. García dijo...

Quiero conocer una de esas ninfa-sátiro, ¿dónde las encuentro?

¿Tienen msn?

Saludos Titán

J.

Sonidos (hay mucho para escuchar)

Paraiso Perdido

Paraiso Perdido