viernes, 1 de octubre de 2010

Caos delicioso III


Llueven líneas o, mejor, no llueven, solo se arremolinan, y es como si algún duende vomitara su locura de imperios y de orgías, sus neuronas en danza minimalista, su piel arrugada por el peso de los siglos ilusorios. Cree que existe y cree que nos sueña pero no sabe que en realidad es el Caos que lo diseña con trazos de arquitecto borracho o de poeta yuppie. Así es el caos, señores, como una manzana a punto de desencadenar pecados y más pecados... 

4 comentarios:

José A. García dijo...

Yo quiero estar rodeado de ese tipo de pecados...

Que bueno que hayas regresado. Que mal que no hayas avisado...

¡Suerte!

J.

Manco Cretino dijo...

Coincido con el Dragón. Silenciosamente (bueno, si, es un blog...) reapareciste, engendro! Un año te tomaste para traer más información de este Caos que acaricia nuestras vidas.
Considero que este señor (Caos, no ud.) diseña con trazos "humeantes"...
Salud! por tu regreso.
De reojo... Manco Cretino

Manco Cretino dijo...

P.D.: Que tengas "dulces censos".

El Titán dijo...

los tuve...a los titanes nos censan las hadas...

Sonidos (hay mucho para escuchar)

Paraiso Perdido

Paraiso Perdido