
I
Los microcosmos pelean mucho pero, por suerte, las supercuerdas los contienen.
II
Pisar a fondo la garganta de Dios: eso debe ser el paraíso para los demonios.
III
Einstein fue un mito tejido por una Penélope enamorada de los átomos.
IV
Los números odian con todo el alma a las letras. Es lógico: desean ser imperfectos.
V
Me transformé en una cucaracha pero gracias a ello descubrí la velocidad de la oscuridad.
VI
Tomo para no enamorarme de la muerte que a veces es tan bella como una copa de vino mediterráneo.
VII
Ulises murió a manos de una sirena llamada Penélope.
VIII
El mundo es gris porque esta parte del universo es el invierno de los dioses.
IX
¿Para qué sufrir? Mejor dormir y soñar con mundos de diamantes rojos en un cielo de almizcle.
X
Sándalo, un poeta músico del siglo XXX, era tan bello que su sangre tenía el poder del vino y sus ojos la fuerza del opio. Murió quemado por gente prosaica, amante del metal.
3 comentarios:
Y... vió como son estos bichos.
Los nùmeros son unos envidiosos del poder embriagador de las letras, quienes arman un entramado cual Penélopes que se le animan a la oscuridad y a los àtomos, tanto como el que se chupa lo que venga y sale a soñar por'ai.
Ah! Y...
¡¡¡METAAAAAAAAAAAAAALLLLLLLLL!!!
(yeah!)
Recorriendo la deshojada (como pueda)---------> http://revistadeacaydealla.blogspot.com/2012/03/blancanona.html
Los amantes del metal son así...
Saludos
J.
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