
Las noticias que nos vienen de Londres son abrumadoras, escalofriantes, terribles: las plantas atacaron la ciudad, destruyendo todo a su paso. También nos informan que todos están ciegos, paralíticos, inermes. Las plantas tienen voluntad y esa voluntad es genocida: por fin han aprendido de nosotros. Ya las autoridades tienen un plan, sin embargo: llamar al jardinero de Hamelin que con su flauta guiará a malvones y helechos hasta despeñarse en algún vivero del fin del mundo.
(Alejandro Bentivoglio & Esteban Moscarda)