lunes, 9 de febrero de 2009

Macrocosmos II


 El universo está atrapado. La cárcel es una caja de éter que lo rodea. Y su tortura somos nosotros. Todas las razas que le hacen cosquillas, todos los planetas que le pesan como bolas de plomo. Su crimen ya ha sido olvidado. Por supuesto se relaciona con la vanidad. Quiso ser algo que no estaba destinado a ser. Quiso ser finito. Pero lo que no tiene fin no puede ser otra cosa. Quiso llorar con lágrimas de sal. Pero lo que no tiene ojos no puede llorar. Quiso amar a otro universo, pero lo que no tiene alma no puede amar. Su cárcel ahora es su verdadera realidad, es la actualización de su esencia. Brillar y sufrir. Soportar el lento pasar del Tiempo y sostener su cuerpo infinito. Devorar estrellas y abrir puertas hacia sus hermanos. Crear razas, y que le duelan las pirámides y las guerras y las naves y los crímenes y las ciudades de esos seres insignificantes. Y soñar. Soñar con que algún día, cuando todos los soles hayan agotado su combustible y los agujeros negros se pinten de azul, cuando todos los libros callen y el Tiempo se canse de tanto correr, las paredes de su prisión se rompan y pueda volver al prado que lo vio nacer: el prado que su padre llama Vacío…  

lunes, 26 de enero de 2009

Colección de Muertes V


I

Entró a su casa, sin ganas, deseando morir. Suerte que su esposa deseara lo mismo: esa noche preparó una rica cena envenenada para dos.

II

Entró a su casa, sin ganas, deseando morir. Suerte que lo esperase adentro, con una 45, su enemigo de toda la vida.

III

Entró a su casa, sin ganas, deseando morir. Lástima que estuviera condenado a ser eterno.

jueves, 8 de enero de 2009

Fuck (simil) 6" - Escribe: El Titán


El mundo de afuera lo asustaba.La rutina, en cambio, era una droga de plata.Ahora a refugiarse, a esconderse, pero… ¿dónde? Ya la tele lo había exprimido demasiado y los amigos eran fantasmas sin sustancia. Era necesario buscar algo más.“...Una sensación nueva, alas para llegar a lugares donde el Hombre no ha llegado aún (qué groso que era el Capitán Kirk) –pensó mientras los demás se hundían en el subte o trepaban a los colectivos. Pensó mientras todos volvían a sus refugios de madera y seda.Pensó en eso.Pensó en volver a su casa. Y pensó en no volver.La tarde era joven y la noche no había nacido aún. Hasta el ruido buscaba su cueva.Y se decidió; la avenida lo esperaba y a unas cuadras la plaza y su dulzura. Avanzó con seguridad, ya las alas le crecían en la espalda.
Un nuevo personaje le hablaba al oído de su alma. Escondido entre sus ropas, un cuchillo le pedía vino…
Continuará (escribiendo Manco Cretino)

martes, 9 de diciembre de 2008

Microcosmos X


I
Desdichados los que se creen más que otros porque en realidad no son nadie.

II
Desdichados los que se ríen de los demás porque en verdad se ríen de ellos mismos.

III
Desdichados los que crean universos porque en realidad están creando absurdos.

IV
Una brana se toma unos vinos y luego duerme su borrachera para soñar mundos hechos de alcohol.

V
Philip Glass se pierde en sus notas cíclicas: otra imagen del universo.

VI
El Viajero del Tiempo fue tan lejos hacia el futuro que terminó saliendo de la película.

VII
Lo más extraño que vi fue una discusión entre una tuba y un contrabajo. Sus graves voces no llegaron a un acuerdo pero me alegraron aquel día con sabor a arpa agridulce.

VIII
-Algún día todo esto será tuyo, hijo mío-le dijo Dios a Jesús sobre el techo del universo.

IX
Las Valquirias no me van a llevar. Sé que en su lugar vendrán algunos demonios rojos de dientes de sable a probar mi putrefacción.

X
Che, ¿Y si el Universo es una joda?

lunes, 10 de noviembre de 2008

Fuck(simil) [3] - Escribe: El Titán


Y salió.
La calle estaba como siempre, asquerosa. Y encima esperar el colectivo, esa mole de degradación humana que nos lleva a la derrota de todos los días. Leviatán urbano.
Las caras de todos los fracasados como él. Pero también las caras hermosas, ojo. Esas caras que te transportan a praderas estivales y a huracanes de almizcle. Esas caras que en la soledad se evocan con placer. Ahí viene, con su paso lento y cansado, respirando brea.
Un peso.
Hay que ir hasta el infierno, perdón, el microcentro. Y enfrentar las rugosidades de las horas que no quieren pasar. Pero hoy es viernes. Viene el finde. Los partidos, la gloria efímera de ver a tu equipo ganando un torneo de mierda que no te interesa en realidad. Ellos ganan mucha plata por correr detrás de una pelota mientras vos te rompes el lomo detrás de un escritorio de níquel.
Qué vida, ¿no?
Un peso.
El colectivo está lleno, como siempre. Se va para atrás. Y encima el calor. Estos pronosticadores que decían que iba a llover y que el calor se iba ir para la costa de Pindorcho, junto con una masa de aire de baja presión.
Pero hoy es viernes y cree que van a dar “Scarface” en cable. “Me encantaría ser Montana. Tenía todo, putas, drogas, guita y una cara cortada. Qué buena vida”, piensa mientras el colectivo se mete en la orgía de la avenida principal…

sábado, 18 de octubre de 2008

Macrocosmos


 

La música se cuela por la ventana de neón y yo ya no soy un Ser, soy un pedazo de Caos rostizado, un átomo suelto en la Avenida de Los Dioses, un juguete tirado en un rincón sucio de una casa donde ya los niños se asustaron con la muerte. Pero intento volver a ser, intento volver a las miserias de este mundo que descuidamos, este mundo que no merece la presencia de estos seres de humo-petróleo, de baratijas gastadas, de sistemas inútiles, de dioses de odre: estos Seres Humanos. Quiero volver pero la música me arrastra, lo abstracto dejándome en las puertas de la percepción, más allá de las convenciones que son tan innecesarias. Los impulsos desnudos tirando las cadenas de la razón. El cielo desgarrado sin dioses violentos, sin industrias de plomo, sin leones machistas, sin falos de oro, sin miedos, sin dagas borrachas, sin sangre de agua. Pero quiero volver igual. Quiero volver al infierno cotidiano. Porque uno tiene que aceptar su condena. Música, por favor, andate, y dejame con este desierto de vanidades…  

martes, 16 de septiembre de 2008

Colección de Muertes IV


 

X
La droga lo elevaba, por encima de todo y de todos. Le daba alas de papel, de algodón, de tiernas nubes lisérgicas. Cuando miraba la ciudad desde ese lugar alcanzado, la veía multicolor, las calles como atardeceres de fuego y los edificios como torres de marfil. Se olvidaba del mundo y de sus asperezas, de la gente y de sus crímenes. Las palabras fluían como la sangre de las musas y copulaban entre ellas sobre colchones de risas. El lenguaje, en síntesis, devenía en un juego no-lógico, hasta mágico. Pero un día, la locura lo venció. Quedó atrapado entre muros indestructibles. Su cuerpo era un objeto inerte y su personalidad, un licuado asqueroso. Finalmente, la parca llegó con un sabor de sobredosis, con una jeringa en vez de la guadaña. Quizás la muerte sea el último delirio.  

XI
Al despertar, lo aplastó el peso del día. El sol que entró por la ventana lo acuchilló con millones de cuchillos de oro. Él hubiese preferido morir asfixiado por el licor de la Luna…


XII
El callejón era tan asqueroso que ni los perros lo frecuentaban. Estaba detrás de una cantina de mala muerte, de esas que parecen templos dionisiacos. Allí, en ese purgatorio urbano, Edgar Allan Poe, cansado del delirium tremens, de los demonios de este mundo que nada tiene de poético, y esperando con ansias o resignación el abrazo de su amada ninfa de la muerte, comenzó el descenso que lo llevaría a la eternidad… 
   


martes, 2 de septiembre de 2008

Microcosmos IX


 

I
Cargada de emociones y de manzanas, la serpiente se arrastró hacia el jardín primigenio. 

II
Solo sé que no sé nada. Si fuera cierto, no sabría ni siquiera que sé algo, nada.

III
Anoche firmé un contrato con mi alma: pactamos que cuando todo se apagase permanecería así para siempre.

IV
Una brana es solo un ser humano tan pero tan colosal que dentro de él burbujean galaxias y vacíos. 

V
-Hola-le dice Sófocles a Walt Disney. Este le responde: “el universo es una caja de cristal dibujada con crayones.” Una imagen del Caos.

VI
Yo me pierdo en los recovecos de las composiciones de Philip Glass. Son como bosques deliciosos.  
VII
El primer anarquista fue Adán. Supo que era un Yo y no soportó la opresión del Barbudo. 

VIII
Inconciente es el nombre de la organización mafiosa más eficiente que existe. 

IX
Un día probé una fruta. Me dijeron que se llamaba fagot. Desde esa vez no puedo vivir sin sus zumos graves. 

X
Solo sé que puedo dudar de mi saber. Esa me gusta más.  


lunes, 25 de agosto de 2008

Cosmogonía IV


En el principio, Caos bebía toneladas de barriles de alcohol puro. En un momento (en un no-momento pues no existía el tiempo), el licor tomó por asalto su cerebro caótico, sus sinapsis hechas de no-materia, y se durmió. Sus sueños fueron horribles, pesadillas extrañas. Soñó con un supuesto orden, con estrellas y planetas y millones de razas capaces de amar y de odiar y de emborracharse peor que él. Fue una suerte que al despertar encontrara a su No-Universo tan caótico como siempre...

Publicado en: http://quimicamenteimpuro.blogspot.com/

lunes, 11 de agosto de 2008

Cosmogonía III


 Existía en un principio el Caos. Este estado de cosas no permitía el desarrollo de la existencia y solo Dios podía navegar por esta masa caótica de confusión pura. La entidad que habitaba este espacio se llamaba Caos, quien se encargaba de mantener la cohesión entre las partículas caóticas del mencionado “lugar”. En una ocasión (o en ninguna ya que no existía el Tiempo) Dios se cansó de su antagonista y de su reino vesánico. Entonces una lucha se suscitó entre ambos, una lucha que se extendió hasta la eternidad y que sacudió los mismos fundamentos de la existencia. Pero al final, Caos perdió. Fue exiliado a una porción de realidad subalterna junto a su materia, confinado en un lugar pequeño y sucio, una celda vergonzosa, un reino desteñido. Dios se quedó con lo que restaba del espacio, que era infinito, y lo dividió en dos: en una parte creó el Protouniverso y en la otra el Empíreo, la morada de los ángeles. Pero Caos no se dejó vencer por su prisión. Él también dividió su lugar en dos: una parte siguió siendo como su reino y en la otra creó el Infierno, hogar de los demonios. 
Así quedo conformado el Mundo del Amanecer, dividido en cuatro regiones: Caos, Infierno, Protouniverso y Empíreo. La primera de estas regiones era idéntica al primario estado de las cosas, es decir, un mundo sin reglas, gobernado por la azarosa conciencia de su amo, donde todo era y a la vez no era. El Infierno, en cambio, era un espacio de dolor y de miseria. Muchos dicen que era la materialización del odio de Caos hacia Dios. Un lugar oscuro, tétrico, estéril, poblado de ríos de fuego y de lágrimas (Estigia se llamaba el principal), con un cielo de brea y desiertos que en el futuro albergarían las huestes del pecado. El Protouniverso, por su parte, era un mundo donde todo esperaba, un gran preludio, el amanecer perpetuo. Allí las partículas básicas de la existencia, las células de Dios, aguardaban el día en que el soplo divino las hiciera agitarse, las hiciera vivir, desencadenando un universo acabado, el nuestro. Por último, estaba el Empíreo, un espacio de luz pura, de Ideas fundamentales, nirvana eterno. Dios lo tomaría como su hogar y allí crearía a los seres etéreos (los Hombres los llaman ángeles o Elfos de la Luz). El primero de ellos fue Lucifer, el padre de la carne. Todos conocen su historia, así que me limitaré a ciertos aspectos de ella. Ser de una pureza absoluta, fue tentado por Caos para comandar sus hordas de Caóticos (el poder absoluto es una tentación absoluta) y, al aceptar dicho ofrecimiento, desencadenó la Guerra del Génesis. Los Caóticos eran partes del cuerpo de Caos que conformaban un ejército inefable, cuyo propósito era evitar toda lógica, todo orden. Fue dirigido por Lucifer contra las fuerzas del Empíreo en la mencionada guerra, que se desarrolló en el Protouniverso. Imaginen todas las estrellas del universo actual; ese número indefinido era el número de las fuerzas de Lucifer. Vasto y terrible, el ejercito inspiraba un temor más allá de toda razón; el miedo a un poder que de establecerse delinearía un universo de locura absoluta.
Las huestes de Dios también eran numerosas, infinitos brillos de su gloría que solo pretendían morir por quién los había traído al plano del existir, infinitos ángeles que solo deseaban la victoria en nombre de su señor. Llenaron la mitad del Protouniverso, enfrentando a sus enemigos con furia y determinación: Dios debía triunfar. 
La guerra comenzó y fue hermosa. Un concierto de luces y sonidos que reverberaba en la caja de resonancia del Protouniverso, un amanecer como una orgía de colores, donde el rojo se batía a duelo con el azul y el dorado era un caballo blanco que aplastaba el orgullo de la plata (ninguna de mis metáforas, sin embargo, podrá hacer justicia a esta batalla fundamental).
Finalmente, solo cuatro contendientes quedaron en pie: Lucifer, un serafín llamado Andros, Caos y Dios. Los demás contendientes no habían muerto en realidad. Se habían fusionado en una canica de pura energía que paso a estar en el centro del Protouniverso. Entonces los restantes guerreros continuaron en su lucha, y de esta contienda final, de sus choques y fricciones, salió la fuerza elemental que animó a esa bolita de luz y a todas las células de Dios: el Protouniverso devino en Universo. 
En este punto tengo que parar. Los enemigos hicieron un pacto y cada uno de ellos se quedo con una parte del Macrouniverso. A Andros le tocó en suerte el naciente cosmos; Lucifer se hizo con el Infierno y Caos se quedó en su mundo, a cargo de su reino sin orden; y Dios, finalmente, gobernó la existencia desde el cálido Empíreo. Hasta aquí la historia, la verdadera historia del Génesis, que algunos llaman Big-Bang y otros, simplemente, cosmogonía…  

sábado, 2 de agosto de 2008

Colección de Muertes III

VII
Ya no sabe si es por sus hijos o por sus padres o por él mismo que lo hace. La cuestión es que se encuentra corriendo, por una calle de caras sin sangre que se apartan a su paso, con un fangote de dinero y un arma entre sus ropas. Recuerda cuando todo empezó, tenía diez años y soñaba con jugar en las inferiores de algún club; recuerda a esos amigos que lo iniciaron en el ritual de la delincuencia; recuerda los oscuros e indignos momentos dentro de un penal; recuerda los golpes del monstruo al que llamamos sociedad. Y mientras tanto, sigue en su carrera. Tal vez ya los perdió. Debería haberse drogado, así tal vez ni el miedo ni los recuerdos lo estarían molestando. Se acabó. Es hora de dejar esto, es hora de tener una vida “normal”. Sino un día tal vez no vuelva. Piensa en sus hijos. Alejandra, Martín. Pero el sabor de esos nombres no fue pleno. Una bala azul, certera y tramposa, lo invita a la oscuridad destinada a todos los Hombres. Su cuerpo cae en medio del empedrado gris. Más tarde los forenses se mofarían de ese pobre diablo, como de todos. Una bolsa negra más…

VIII
Otro día pesado. Más bien, otro día con sabor a Infierno. Y la noche que cae no es un medicamento, no es la solución, no es una cama-Leteo. Es lluvia de amarguras, de pensamientos amargos. Ya no soporta más. Tal vez la muerte sea el olvido, como dicen. Qué bien le vendría un baño de olvido, de no-sensación que refresca. Por eso agarra el arma con fuerza, sin dudar; la última llave, la puerta de plomo. Se irá. Ojalá del otro lado no haya nada que lo espere. Solo, nada. 

IX
El cabo Jiménez corre tras el malhechor. El tipo acababa de afanar una fiambrería. De casualidad Jiménez estaba allí, comprando un poco de mortadela y queso. Luego, iría para su casa, con los suyos. Y entonces, el asalto. Qué trabajo de mierda, se dice. Por qué no entré a estudiar Derecho. Por qué cornos decidí dedicar mi vida a una orgía de miserias (esto no lo piensa en realidad, es pensado por su yo platónico en la desnudez de un mundo superior). Sus pasos lo acercan al delincuente. El arma, como siempre, quiere cumplir su propósito. 
-¡Alto, policía!-grita, como una formalidad.
El delincuente se da vuelta y lo enfrenta y, lamentablemente, es mucho más rápido. El plomo besa sus entrañas, se adueña de su corazón y le desata la vida con dedos grises. Cae y seguramente su viuda lo llorará y tendrá todos los meses la pensión, la magra pensión que costó un cadáver…  

martes, 29 de julio de 2008

Premio II


Gracias Ygriega, diosa de las Letras. Otro premio más. Otra realización. Otra caricia en el alma. 

Aquí van los premiados (no voy a ser muy original)

A Eli, por sus letras y sus esfuerzos.

A Juan Pablo, para Incentivarlo a que escriba más.

Y a Dragón de Azucar, por sus textos de Sci-Fi.

A todos, en fin, mis lectores...

domingo, 20 de julio de 2008

20 de julio de 2008



20 de julio de 2008. Otro día del amigo. Otra excusa para que los mercaderes coloquen sus productos en las manos de los Hombres. Igualmente no quiero caer en el lugar común. Ya sabemos: todos los días es el día del amigo, del padre, de la madre, etc. Es más, todos los días son el “mismo día”. Lo que quiero rescatar es la razón de este día, su fundamento. La llegada del Hombre a la Luna. Aunque fuese mentira (podemos dudarlo como se pueden dudar de todas las palabras que articula el poder) significó el triunfo del Hombre sobre la distancia, sobre el espacio, sobre los dioses. El Hombre es el verdadero Titán, Prometeo orgulloso, señor del fuego. En fin, según cuentan, ese día miles de personas se apiñaron enfrente de los televisores grises para presenciar el paso que fue un salto, la huella que nunca será borrada. Y esa reunión de seres, un canto a la amistad. A la amistad verdadera, esa que no entiende la lógica de los mercados. Por esto escribo estas líneas, para festejar la amistad, para saludar a todos ustedes, a los amigos que están y los que no, los que fueron y los que serán, los que pese a la distancia siguen acá, en mis neuronas. Felicidades, amigos. Que el mundo sea de ustedes y que el vino fluya por sus venas de oro. Que la ciega diosa del azar los beneficie con sus caprichos y que la cuerda invisible que nos une nunca se rompa. Y que siempre sepan que yo voy a tratar de estar con ustedes cuando me lo pidan, aunque a veces cueste salir de esta madriguera celestial titánica que es el Yo, la individualidad, lo que nos hace tercos y contradictorios, frágiles y cobardes. Para concluir, antes de que se me piante un lagrimón: felicidades sinceras…

Su amigo de siempre, Esteban… 


http://es.wikipedia.org/wiki/20_de_julio

PD: la foto de la Luna es de la NASA y la otra es Shaila, la mejor amiga del Hombre...

lunes, 14 de julio de 2008

Colección de Muertes II


IV

Hernán López se sintió seguro y avanzó desoyendo las órdenes. Las balas reían en el aire pesado y los metales de la guerra continuaban su orgía despreciable. Las trincheras eran festejos de ratas y los generales se escondían lejos, detrás de sus muros de whisky. Pero Hernán no tenía miedo y corría abrazado a su mejor amigo, un sucio y gastado fusil. Bang. Un inglés besando el fango. Bang, bang. Otro enemigo que cae, despidiéndose de este mundo terrible. Pero ya es hora. Bang. Hernán se desploma junto a su arma. Otra muerte inútil. Las balas continuaron riendo como demonios y sus risas fueron de plomo barato y de sangre malgastada.

V

Los libros son puñales. La ciencia, una bomba atómica. El alma humana, la peor de las armas de destrucción masiva. Fue tarde cuando Dios se percató de ello. Ahora está muerto. Yace enterrado junto a los otros dioses en una gran biblioteca.

VI

Sobre un pájaro de metal Winston lucha por la paz y la justicia. Otros pájaros están junto a él y el cielo es un extraño salón de baile (la música es dodecafónica y es de estruendos y de silbidos). Él es un experto y vuela como un dulce Pegaso y ya ha derribado a varías águilas del Reich. Pero su pericia no es perfecta y la paz y la justicia ya no lo necesitan (requieren algo más contundente, una nube de átomos desordenados, por ejemplo). Sus alas se marchitan y ese cuerpo de metal se confunde ya con el cadáver de Londres.

martes, 8 de julio de 2008

Microcosmos VIII


I

El Arpa del universo se llama Caos. La toca un dios muy pulcro llamado Cosmos.

II

La Muerte es un hada que llora adormideras sobre los cuerpos gastados de las cosas. Siempre llora. Para siempre llora.

III

En este mundo hay dos mundos (muchos mundos): el mundo de los niños (que es de cristal y de dioses correctos) y el mundo de los adultos, que es tan frío y cierto que no dan ganas de crecer.

IV

Jon XXX se proclamó gobernador de las provincias del Sector g-LX. Había llegado al poder derramando mucha sangre, sangre de otros y suya propia. Pero cuando se sentó ante el escritorio del poder se asustó. La sangre es el licor del miedo. Ahora esta en un planeta olvidado, esperando que lo acepten como servidor.

V

El Fénix siempre busca la muerte porque en ella encuentra la vida. El Hombre, en cambio, busca la muerte por la muerte y para la muerte.

VI

Un sueño se despierta. Se saca pesadillas del cuerpo, se estremece: había soñado que era Humano.

VII

En el principio Dios se emborrachaba. Por eso, ahora, este Cosmos tan absurdo.

VIII

Pulpos grotescos, ninfas de hierro. El Olimpo desgarrado, un banquete desnudo. Eros-Uránida, Eros-Geásico. Lluvia de letras y de manzanas y de pecados. Todo, nada: el Hombre.

IX

En las sinfonías se esconden los demonios.

X

En el fin vendrán los dioses. Todos los mitos serán realidad y, entonces, los robots llorarán sus lágrimas de hiel.

lunes, 30 de junio de 2008

Colección de Muertes


I
Julián Hernández agarró el vaso y bebió el líquido verde. Al principio se sintió bien al degustarlo, sintió como una brisa marina, como una caricia en un sueño. El vino se abrazó a su lengua y lo elevó, más bien elevó sus sentidos por encima de la percepción terrenal. Se sintió en otro lado, más allá del muro, de todos los muros. Pero luego de unos instantes no, no se sintió bien. Fue como si le cortaran las alas recién adquiridas, como si lo arrastraran a una caída absurda. La oscuridad comenzó a tomar el mundo y un sabor amargo se adueñó de su lengua y de su garganta y de sus sinapsis gustativas. Después se desplomó sobre la cama, vencidos sus músculos: el veneno había triunfado.

II
Tenía que llegar al trabajo en unos momentos. Las exigencias del mundo actual son látigos de hierro. Se subió a su auto y se dejó estar en la calle, que era un manicomio. La ciudad era tan gris, tan humo sofocante donde se asan las individualidades. Él solo pensaba en la rutina, en el trabajo, en los papeles que había que firmar, en los informes que un hijo de puta tenía que aprobar. Odiaba su vida pero no tenía tiempo para tomar conciencia sobre eso. Y estaba pensando en el día que ya lo escamoteaba cuando el rojo fue la única realidad y la boca de metal de un colectivo comenzaba a devorarse de a poco, con gusto, su carcasa de pobre diablo. El pavimento eructaba, una vez más…

III
Mucho tiempo enfrente de la caja boba. Se olvidó de comer. Los programas son una catarata que la inmoviliza. Se olvidó de beber. El brillo hueco del cristal sacándole los pedazos de su voluntad. Se olvidó de pensar. Un caos ordenado y pensado para destruir las almas de los débiles. Se olvidó de vivir.

martes, 24 de junio de 2008

Premio


He recibido un premio de manos de Erebus y, sinceramente, es una emoción muy grande.Es como un palacio que le construyen a uno con sus propias manos. Es el reconocimiento que todo escritor espera, con placer y con un poco de dolor, de sus lectores.


Ahora las reglas, cuyo cumplimiento conlleva el premio, a saber:

1.- Guardar el premio con el enlace del blogger que te lo concedió.

2.- Publicar estas reglas.

3.- Poner seis cosas que son importantes, y otras seis que no lo son.

4.- Destinar el premio a seis bloggers más.


Seis cosas importantes para El Titán:

1-la vida, con todos sus matices, sus sinfonías y sinsabores.

2-la música, mi segunda casa.

3-los amigos, porque son un pedazo del universo querido.

4-el universo, esa maravilla que ideó un dios inocente y malvado.

5-la literatura, obvio.

6-el pensamiento, responsable de que la Humanidad sobreviva.


Seis cosas no-importantes:


1-el infierno, porque no existe.

2-la guerra, un monstruo que deberiamos exiliar.

3-las religiones y sus mentiras.

4-el poder y sus mentiras.

5-la mediocridad.

6-la muerte, porque de todas formas va a llegar.


Los seis Bloggers a los que premio:


1-a Ygriega y sus líneas de belleza condensada.

2-a Proyecto Azucar, un escritor que recien empiezo a descubrir.

3-a Gea, la madre de todas las madres.

4-a Animoc, un alma que se deshace en sus poemas vibrantes.

5-a La Caja Oblonga, un tipo que la tiene clara.

6-y a Eli, que espero que siga así.Escribis bien y es hora de que te des cuenta.


En fin, gracias en serio y que este puente no se caiga...

lunes, 16 de junio de 2008

Microcosmos


Prólogo: Este texto ya lo publiqué en La Titanomaquia I, el blog de Terra. Pero como dicho espacio quedó desierto, y porque no tuve tiempo de escribir algo más para esta semana (cosas del estudio), acá lo publicó nuevamente, esperando que les guste. Desde ya, un honor que me lean.


Microcosmos

I
El Caos se tomó todo el caldo primigenio.

II
Cuando despertó, el Unicornio seguía comiendo el cadáver de un dios maldito.

III
Entraron en una pieza que era de mercurio, había una mesa de caoba y un libro que solo contenía un cuento en donde unos seres entraban a una pieza de helio en donde había…

IV
Vastos imperios de sal y especias había conquistado en nombre de un dios violento. Cuando murió, se dio cuenta que el dios no existía.

V
Una pintura es una ventana a un mundo donde la ciencia no molestó a las tiernas hadas y a los dóciles centauros, donde los colores existen con fuerza de entes reales. Son ideas platónicas tras un vidrio de almíbar.

VI
El universo es una sinfonía de cristal. Los antiguos tenían razón.

VII
El universo puede ser muy doloroso o muy placentero pero no hay nadie que mire, no hay ningún observador tras las murallas de vacío.

VIII
Estamos solos, en realidad, con nuestras almas y con nuestros espíritus y con nuestras voluntades y con nuestras conciencias que son como faroles que alumbran una carretera muy pero muy oscura.

IX
Cuando se fue a dormir, los dioses seguían leyéndole el cuento.

X
El Caos se tomó toda la sopa a la que los Nórdicos llaman Ragnarok. Dicen que se intoxicó.




Microcosmos II


I
El universo, al nacer, estaba compuesto por tres vacíos: dos de hidrógeno y uno de agua.



II
El vacío de agua se extendió como una gran ola y acaricio las playas del límite, aquel que linda con un gran abismo más oscuro y más sublime que cualquier otra cosa, donde un dios juega al ajedrez, solo.

III
La humanidad nació de un vacío de roca que antes habitaban otros seres, incluso dioses.

IV
El Verbo no era verbo, era sustantivo. El Sustantivo procreó al Verbo y este al Adjetivo.

V
Cuando Jon The Third movilizó a sus cuantiosas huestes lo hizo de manera automática, como si se afeitara. Ese día exterminó a miles de razas pero el quería estar tirado viendo el amor entre supernovas.

VI
Había una vez un héroe que navegaba en un mar de seda, en un suburbio de cualquier ciudad, en un siglo de oro que desconocía los tejidos de hombres, pero tuvo que enfrentarse al Sol y arruinarlo todo.

VII
El Ser es una palabra y nada más, un mantra delicioso, un sonido atrapado en una copa de cristal.

VIII
Es obvio que los vampiros y los centauros se extinguieron; si no la raza humana no caminaría los senderos del mundo.

XI
Agua de la espada tomó la gran serpiente llamada Nifflhöllr, luego de infinitos Ragnaroks, luego de incontables vaivenes de la creación, luego de que todo terminara y empezara nuevamente. Se de un dios que la mató, con una espada hecha de mundos.

X
Un segundo, la eternidad…que más da, si estoy vivo…




Microcosmos III

I
Un segundo, la eternidad…me importa, porque estoy vivo…

II
Tras una aurora de dedos de rosa, de ojos de rosa, que llora un rocío suave, se despierta un mundo.

III
Ulises no entendió su destino. Debía morir en los brazos de Penélope pero eligió el abrazo de Poseidón y las tierras que están más allá del sueño.

IV
El infierno es una utopía, un no-lugar, que sostiene al universo con la energía del dolor y de la negación.

V
El paraíso es el techo del universo, donde el tiempo y la luz están como en un mar calmo, donde el movimiento está negado y los ángeles se lamentan de no ser seres inferiores.

VI
Las epopeyas son una mentira. Herrmudd El Valiente no mató al monstruo, no liberó a su reino ni amó a su reina. Solo vendió su alma por unas treinta monedas de oro y por un poema épico.

VII
Una pintura de Ravel y un bolero de Dalí; ¿o era al revés?

VIII
De la tinta nacieron muchas cosas que el hierro odiaba. El principal enemigo de los imperios es la biblioteca, que es débil y es sabrosa para el fuego.

IX
El ruido del atardecer lo despertó. Sintió un gran dolor en el pecho, en el alma. Quería seguir durmiendo, seguir soñando. Cuando todo se apago, incluso él, pudo hacerlo, y soñó con nada.

X
Tras un atardecer de dedos de oro, de ojos de oro, que suspiraba por la noche, un mundo se va a acostar.

lunes, 9 de junio de 2008

Dioses






Leopold Stokowski



Como dijo Cortazar en la magistral entrevista que le concedió a Joaquín Soler Serrano los dioses no están afuera del mundo sino acá, con nosotros. Por eso, y porque el Olimpo que yo venero está plagado de dioses de tierra, voy a dedicar un par de líneas, humildes líneas, a esos divinos seres que configuraron mis gustos y enriquecieron mi alma. Hoy le toca a Leopoldo Stokowski. Nació el 18 de abril de 1882 en Londres, Inglaterra. Debutó frente a una orquesta en París, en 1909. Tres años después se hizo cargo de la Philadelphia Orchestra, a la que le imprimió su propio estilo y la transformó de un simple conjunto local a una orquesta con prestigio mundial. En esta posición se mantuvo por 25 años, interpretando y haciendo conocer al público americano obras como la Octava de Mahler, el Rite of Spring de Stravinsky, así como también muchas de Sibelius, Richard Strauss, Falla e incontables compositores americanos. En 1940 participó de la magistral película de Disney Fantasía, poderoso dibujo animado que supo combinar los colores visuales con los colores del audio, siendo la primera película de la historia en usar sonido estereofónico. Fundó orquestas como la All-American Youth Orchestra (1940), la New York Symphony (1944), la Hollywood Bowl Symphony (1945). Fue por cinco temporadas conductor principal de Houston Symphony (1955-60). Murió en 1977. Era un hombre orquesta. Sus interpretaciones, y yo no entiendo mucho sobre eso, solo soy un oído que bebe melodías para luego dejarle al cerebro, o al alma, los jugos necesarios para la digestión (que se rige por la complicada química de la lógica), son monumentos del placer sonoro, estatuas gigantescas construidas a base de cuerdas potentes y bronces gloriosos. Creo que Wagner, por ejemplo, encontró en este director una forma precisa y clara, un dibujante que supo pintar sus oberturas con total dominio de los colores. Y Mussorgsky: nunca sonó tan bien su Noche en el Monte Calvo, o sus cuadros sinfónicos (llevados a la forma orquestal por el genial Ravel), o su síntesis sobre Boris Godunov. Bach dejó definitivamente sus ropajes barrocos y se adentró en el romanticismo (escuchen si pueden Decca Recordings Vol.1 y 2, una muestra un tanto ecléctica pero precisa y justa sobre sus arreglos y direcciones) y Berlioz fue un poquito más monumental bajo su batuta. Me gusta la música orquestal (para no decir clásica, para incluir en esa etiqueta toda la música culta, desde el barroco hasta el caótico siglo XX, desde una simple sonata hasta una sinfonía Mahleriana o un delirio Bartokiano) y no por snobismo, sino porque busco en la música las formas que me llenen. En este director, yo que he escuchado tan poco, encontré esas formas, esos colores que hacen que el alma respire. Me encanta lo espectacular. La orquesta es el palacio del espectáculo. Y Stokowski es uno de los guardianes de las puertas de dicho palacio. Por eso dedico estas líneas a su gloria. Seguro que en donde esté sus manos estarán danzando ante coros de ángeles o ante una orquesta infinita (que toca una sinfonía mundo). Seguro que Dios llora ante sus interpretaciones. Por lo menos, así lo imagino yo.

http://www.stokowskisociety.net/biography.html

martes, 3 de junio de 2008

Mitologías II


II
El Cosmos era muy extenso pero no infinito. Su piel era como de vidrio, una fina capa que dejaba ver lo que estaba más allá. Otros universos con otras reglas y otros dioses. Incontables, infinitos. Sin embargo, no había comunicación real entre los mundos, así que Cosmos tenía que arreglárselas con la materia y la energía que yacían en su propia esencia. Primero creó una bola de zafiro en el centro de su cuerpo, en su corazón. Esa bola escupió con el tiempo otras bolas que devinieron en estrellas-dioses, y el universo, entonces, fue una entidad cerrada en donde cuatro fuerzas fundamentales (reacciones químicas del cuerpo de Cosmos) mantuvieron la cohesión del orden.


V
Pangea. El primer continente ocupaba la mayor parte de la Tierra. Limitaba al norte con el océano Bor, una extensión de agua que progresivamente se iba helando hasta convertirse en gigantes de hielo que dormían hacia el extremo boreal, donde el Sol no se atreve a llegar. Al sur meditaba otro mar, más amplio, dominado por otro continente más pequeño pero igual de imponente: la Antártida, región gélida y de montañas de fuego, habitada por seres oscuros y complejos, los Morlocks. Lo demás, salvo algunas islas, era reino de los dioses azules del océano, una pradera donde se perdían los primeros intentos del hombre por conocer el planeta.
En el centro de Pangea, había una tierra de desiertos; allí estaba la montaña Otris, que era de cristal y de cedro y de oro y de marfil, donde habitaban los dioses terrestres, los responsables de la salud del planeta.

VI

Dos árboles hermosos en medio de un jardín. Un dios menor meditaba rodeado de los vientos del lugar que le acariciaban las neuronas. En un momento, el dios del destino, Hagenn, tomó los ojos del pensador y los tiró sobre los árboles, que esperaban. Cada ojo se instaló en un tronco, como una mariposa en descanso. Fuerzas increíbles se sucedieron, entonces, como un milagro inexplicable, una tormenta pacífica. Y así, los árboles se transformaron en dos seres, desnudos y hermosos: un hombre y una mujer. Ann y Her, los padres del género humano. El dios menor saludó su ceguera con una sonrisa de vino.


XVI
Y Caos fue desterrado.
El exilio fue ominoso,
Su odio lo mantuvo
Como un ojo despierto.
Cosmos tuvo hijos,
Hijos divinos y demonios
Y seres de cuerpos imperfectos,
Y bestias con sabor a plomo;
Las estrellas y los cuerpos de acero,
Los gases apretados,
Los orgasmos de las supernovas,
Los mares de ceniza y el odio
De las almas,
Atmósferas de plata,
Ríos y mares de oro,
Lugares vedados donde el vino fluye,
Santuarios orgullosos con ofrendas en lágrimas.
Una guerra para los poemas del hombre,
Poemas para las guerras del hombre.
Así sus hijos
Se adueñaron de su cuerpo,
Sus hijos fueron su cuerpo…

(Cosmogonía Vidal, canto I)

Sonidos (hay mucho para escuchar)

Paraiso Perdido

Paraiso Perdido